Estimados amigos, hago la inauguración de este blog citando un hermoso libro que estoy leyendo, el cual refleja muy bien el modo en el cual, ojalá todos, deberíamos ver los conceptos de éxito y riqueza.
Espero que este pequeño mensaje sea de su agrado y, por cierto, un positivo aporte para sus vidas.
… – Las riquezas, hijo mío, no deben ser jamás la meta de tu vida. Tus palabras son elocuentes, pero son meras palabras. La verdadera riqueza es la del corazón, y no la de la billetera.
Hafid persistió:
- ¿No es usted rico señor?
El anciano sonrió ante el atrevimiento de Hafid.
- Hafid, en lo que a las riquezas materiales respecta, existe una sola diferencia entre yo y el más humilde pordiosero fuera del palacio de Herodes. El pordiosero piensa solo en su próxima comida, y yo pienso solo en la comida que será mi última. No, hijo mío, no aspires a las riquezas y no trabajes solo para enriquecerte. Esfuérzate por alcanzar la felicidad, por ser amado y amar, y lo que es de más importancia, procura con ahínco alcanzar la paz mental y la serenidad…
El Vendedor más Grande del Mundo
Og Mandino